RAWSON @ CrisZurutuza

RAWSON

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Dirigida por: NAHUEL MACHESICH Y LUCIANO ZITO
Estreno: 25 de Octubre, 2012
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Sinopsis
Rawson no es una ciudad muy diferente a cualquier otra del interior de la Argentina. Administrativa, gubernamental y pequeña. Sólo se destaca por ser asiento de una de las cárceles más importantes y emblemáticas del país. El Instituto de Seguridad y Resocialización Unidad 6 (U6) posee una presencia notoria en la vida de la comunidad. No sólo por la magnitud de sus murallones y la superficie que ocupa, sino también por la importancia que cobra como salida laboral para los jóvenes de la zona. Sin embargo, esa constante cotidianeidad es la que al mismo tiempo la vuelve invisible, casi fantasmal, ocultando su lado siniestro: lo ocurrido allí durante la última dictadura militar.
Desde mediados de la década del ’70, el Penal se convirtió en el lugar de confinamiento para cientos de presos políticos de todo el país. Por allí pasaron algunos de los referentes de las principales organizaciones político armadas,  como Montoneros, ERP y FAR. A partir del golpe de Estado del año 1976 comenzó a llevarse adelante un plan sistemático de destrucción física y psíquica contra los detenidos, que involucró directa o indirectamente a parte de la comunidad. 

Nahuel Machesich es nacido y criado en Rawson, pero hace 14 años vive en la ciudad de Buenos Aires. Paradójicamente, casi desde el mismo momento comenzó a investigar y obsesionarse sobre lo que sucedió en la cárcel. Unos años atrás centró la tesis de su carrera de Ciencias de la Comunicación en la militancia política en la ciudad. Sin saberlo, fue su primer acercamiento a lo que verdaderamente le interesa: ¿cómo se llega a convivir con absoluta normalidad con un lugar donde se llevó adelante el terrorismo de Estado? Lo perturba la pequeñez de una ciudad donde todos dicen conocerse, pero donde impera el silencio, la complicidad y el desconocimiento sobre el pasado de la cárcel.

En el camino para buscar respuestas, Nahuel confronta a la ciudad y sus habitantes. Transita diferentes lugares y habla con familiares, amigos y vecinos para atrapar las huellas de aquellos años oscuros y entender el silencio de la comunidad. La distancia que lo separa de su ciudad natal le permite interpretar todo con mayor frialdad, pero al mismo tiempo le genera preocupación por las consecuencias que este documental pueda dejar en sus seres queridos. También se da cuenta del protagonismo que los exguardiacárceles van tomando en el relato, como símbolo de la represión y la impunidad, algunos aún viven en la ciudad. Jorge Tomasso, quien fue entrenador de futbol de Nahuel durante su adolescencia, es el caso más paradigmático. A pesar de tener una causa abierta por crímenes de lesa humanidad, se pasea con total normalidad por las calles de Rawson. Esto conduce a Nahuel a reflexionar en profundidad sobre la complejidad de una historia donde las causas del terrorismo de estado están relacionadas no tanto con la presencia de los represores sino más bien con una sociedad que los ampara y justifica. Así, el testimonio actual de la ciudad se entrelaza con el pasado, generando un relato que algunos quieren hacer oír y otros prefieren olvidar. Es la historia de un pueblo de nuestro país donde se vivió el terrorismo de Estado rejas para adentro y rejas para afuera.

Ficha Técnica
TITULO ORIGINAL: “RAWSON”
TITULO EN INGLÉS: “RAWSON”
GUIÓN: NAHUEL MACHESICH
DIRECCIÓN: NAHUEL MACHESICH Y LUCIANO ZITO
PRODUCCIÓN EJECUTIVA: LUCIANO ZITO
DIRECTOR DE PRODUCCIÓN: GASTON GONZALEZ
PRODUCCIÓN: LUPA FILMS con el apoyo del INCAA, la Secretaria de Cultura del Chubut y la Subsecretaria de Derechos Humanos del Chubut
MÚSICA ORIGINAL: FEDERICO TRAVI
DURACIÓN: 94 MINUTOS
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2012
FORMATO: HD – COLOR – 16:9 

Palabras de los directores

“No debemos olvidar que un país, una región, una ciudad
que no tiene cine documental, es como una familia
sin álbum de fotografías (una comunidad sin imagen)”
Patricio Guzmán, documentalista chileno
NAHUEL MACHESICH 

Muchas veces me preguntaron por qué me interesaba tanto indagar sobre la militancia de los ’60 y ’70, y sobre la posterior represión estatal durante la última dictadura militar. Nunca tuve una respuesta demasiado clara. Hoy, cuando lo vuelvo a pensar sin que nadie me lo pregunte, me aparecen en la mente recuerdos de ciertos momentos de mi vida, que –conectados entre sí– podrían funcionar como una explicación posible.

Uno de esos momentos fue en 1994, cuando un hombre del fútbol infantil de la zona pidió hablar conmigo. “Tomasso anda necesitando un arquero para la reserva y está pensando en vos. ¿Te sumarías al equipo?”. Así lo hice, pero por poco tiempo. Apenas unos entrenamientos. El tal Tomasso no me dio la importancia que yo entendí tener y me retiré del fútbol amateur un tanto decepcionado. Tuvieron que pasar 13 años para que aquel apellido volviera a aparecer en mi mente. Ya en Buenos Aires y mientras realizaba una investigación sobre la militancia de la Juventud Peronista de Rawson durante los años ’70, me acerque al archivo de un organismo de Derechos Humanos. Allí encontré un documento de 1985 en donde se narraba la situación de la causa judicial por los malos tratos en la cárcel de Rawson durante la última dictadura. Hacia el final del escrito había un listado de guardiacárceles imputados en la causa. Y ahí apareció de nuevo, pero esta vez no me mandaba al arco del equipo de los suplentes. Se leía bien clarito al lado de otros 8 nombres: Jorge Tomasso.

Un día conecté esos dos momentos y algo me hizo ruido. Fue una manera de encontrar al hombre que mordía al perro en la historia reciente de mi pueblo natal. Ese fue el comienzo que me motivó a indagar sobre la historia de la cárcel de mi ciudad durante la última dictadura y sobre cómo ese relato repercute hoy en la memoria de la comunidad. Por eso, tal vez, no me interesa tanto señalar con el dedo a Tomasso, sino detenerme a reflexionar sobre los hombres que se sienta a jugar a las cartas con él todos los días en un bar de la ciudad. Tal vez, en el largo proceso de la investigación no haya cuestión más definitiva que esa. A esto hay que sumarle un factor determinante: el lugar donde transcurrieron los hechos. La magnitud de las grandes urbes posee una cualidad intrínseca: el anonimato. Uno puede tener como vecino a un represor durante toda la vida y no darse por enterado jamás. En Rawson es casi imposible que pase eso.

Sé que no es fácil, porque mi condición de nacido y criado me implica un costo emocional extra: no sólo me enfrento al silencio y la complicidad de los desconocidos, sino también a mi familia, a mis amigos, y a mi propio pasado. Un momento de la película Juan, como si nada hubiera sucedido de Carlos Echeverría, Esteban Buch (investigador-protagonista del film sobre el único desaparecido de Bariloche, Juan Marcos Herman) dice: “Al buscar a Juan descubro a mi ciudad, la redescubro”. Algo de eso me sucede. Hace un tiempo escribí en mi bitácora unas palabras que expresaban en el atolladero con el que me encontraba: “Debo confesar la angustia. Estoy escuchando cosas que no tenía muchas ganas de oír. ¿Qué hago? Siento bronca por mi miedo a desenmascarar a los míos, a las personas que quiero. Es una sensación extraña. Hay veces que siento que puedo hacer algo valioso, algo que cuente qué quedó después de tanta muerte. Otras veces, quisiera que nunca se me hubiera ocurrido este delirio. Me enfrento a la banalidad del mal, a esa que vivió conmigo durante años, a esa banalidad que estuvo al lado mío, adentro mío”.

Después de escribir esto quizá encuentre una respuesta con sentido a la insistente pregunta que me hacen siempre: “¿Por qué querés hacer una película sobre ese tema?”. Vivir 17 años a 5 cuadras de una de las cárceles más emblemáticas de la dictadura que cambió la historia de nuestro país es un buen comienzo para responder a ese interrogante. Lo concreto es que nadie es ajeno a la Historia. La mía, mi historia, es una más y, como tal, está inmiscuida con la Historia que se escribe en mayúsculas. Entonces, yo pregunto: ¿por qué no querer hacer una película sobre este tema? ¿Por qué no sumar algunas imágenes al álbum de mi ciudad?

LUCIANO ZITO

Cuando Nahuel se me acercó con este proyecto enseguida pude ver dos elementos muy interesantes que me motivaron a formar parte de él. En primer lugar, la mirada hacia un tema que pareciera estar agotado. Sin embargo, la mirada de “Rawson, la cárcel  y yo” hace foco sobre la responsabilidad social en el terrorismo de estado, un tema que apenas ha sido abordado, a pesar que ya han pasado más de 25 años de la recuperación de la democracia. Podríamos pensar que aun la sociedad no está preparada para hurgar dentro de sí misma cuando no se trata de recalar en personas donde no parece haber duda sobre “la perversidad” que los caracterizaba o bien sobre los colaboradores directos de estos. Ellos son las caras más visibles, es verdad, pero este proyecto intenta complejizar y profundizar la pregunta de cómo es posible un genocidio. ¿Qué resortes funcionan para que, en una ciudad como Rawson, un torturador pueda jugar a las cartas con otros vecinos de forma natural? La responsabilidad de la comunidad en los oscuros años de la Dictadura aún parece ser un tema tabú; sin embargo, si no afrontamos un análisis transversal de lo sucedido, aunque eso represente un gran dolor, aún no podremos reconstruir del todo esa memoria colectiva tan necesaria para dejar atrás -de una vez por todas- el periodo más trágico de nuestra historia.

El otro elemento que me parece atrapante está relacionado al involucramiento de Nahuel como protagonista de la película. Su mirada sobre la cárcel, sobre  sus seres queridos y amigos que están relacionados directa o indirectamente. Trabajar con Nahuel como protagonista, como parte del relato cinematográfico es un doble desafío, porque abre la posibilidad de trabajar con algo muy personal, muy intimo, pero también con un tratamiento de ficción  que construya un personaje. Nos pone en la disyuntiva y el límite de ver hasta donde es ético manipular ese personaje que existe.

Biografía de los directores
Nahuel Machesich nace en Rawson, provincia del Chubut, en abril de 1978. Es egresado de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires. Actualmente trabaja como periodista. Su primera experiencia audiovisual fue el documental “JP Rawson, crónica de una militancia”, realizado como tesina de grado. La película ha sido proyectada en el marco de distintas materias y seminarios de las carreras de Historia en las universidades nacionales de Buenos Aires, Quilmes y de la Patagonia. Además recibió la Mención de Honor en la categoría amateur en el certamen “La historia esta” (2007), organizado por el Instituto Espacio para la Memoria y cuyo jurado estaba conformado por Alejandro Fernández Moujan, Miguel Mirra, Lita Stantic y Mabel “Tati” Almeida. También participó en el III Festival de Cine Social y de los Derechos Humanos “Cine Otro” de Valparaíso (Chile). 

Luciano Zito nace en 1975 en Buenos Aires. Es egresado de la Carrera de Diseño de Imagen y Sonido de la Universidad de Buenos Aires, y Master en Teoría y Práctica en Documental de Creación en la Universidad Autónoma de Barcelona. Desde la realización de su primer documental “TAPADOS”, ha dirigido, producido y escrito numerosos documentales para cine y TV siendo emitidos por diversas televisiones internacionales (TVE España, TVC Catalunya, RTP Portugal, TG4 Irlanda, TELESUR, TUTV Puerto Rico, EL CANAL DE HISTORIA, Canal Encuentro, Señal Colombia, SERTV Panamá, etc.) y participando en festivales y mercados de los más variados países (España, Estados Unidos, Alemania, Venezuela, Colombia, Irlanda, Grecia, Argentina, México, Panamá, Ecuador, Chile, Bolivia, etc.). También ha trabajado como Director de Fotografía y Cámara de numerosas producciones (largometrajes, documentales, cortos, institucionales, etc). A lo largo de su carrera recibió importantes reconocimientos, tanto en la Argentina como en el exterior. En 2004 funda LUPA FILMS, productora dedicada principalmente a la realización de documentales en distintos formatos.

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